viernes, 30 de diciembre de 2011

Reencuentro de los daños 2011


Escribiré un poco acerca de lo que fue este año. Una amiga me dio esta idea y pues me parecio una buena idea partir lo que me ha sucedido a lo largo de 2011. Así que dividiré el año en cuatrimestres, así que aquí les va lo que le he nombrado "El reencuentro de los daños 20112":

Enero-Febrero-Marzo- Abril

Abro el 2011 en un paseo familiar en el DF. Comienzo el octavo trimestre de la carrera que sería cine, un trimestre que la verdad fue de las experiencias más horribles de mi historia uamera. Y como no serlo si de entrada me cambie de grupo con una profesora que, en un futuro, se convertiría en mi peor pesadilla y no sólo mía, sino de la mayoría de mi grupo. Además al equipo en el que me metería también me daría dolores de cabeza y no porque no trabajaran (si algo les he de admirar es que trabajaban muy bien y eran creativos) sino por su actitud pedante. Y así me la viví durante los primeros meses, teniendo una profesora y compañeros insufribles. Y por si fuera poco pierdo las elecciones para el consejo divisional, no paso a la siguiente fase de la Universidad Nacional en ajedrez y quedo en los peores lugares en el torneo femenil de ajedrez en Casa del Lago, todo esto me hizo cuestionarme a mi misma sobre mis supuestas virtudes y a comenzar a dudar sobre mis capacidades, sin embargo siempre existieron personas que estuvieron ahí para apoyarme y escucharme y así poder lidiar con todos esos sentimientos. Asimismo me reencuentro con una persona significativa en mi vida, lo cual me aliviana un poco toda la carga que tenía. Todo iba mal, uno que otro concierto me había llegado a levantar el ánimo y en febrero me había puesto, lo que sería, la borrachera más fuerte y la más bizarra de mi vida. Pero a finales de marzo, principios de abril las cosas comenzaron a tomar su curso. Todo comenzó con una borrachera para olvidarme de la escuela y terminó en algo que había estado buscando: un noviazgo en forma. Pasaría el trimestre con B, haciendo de las mejores investigaciones en teoría y obteniendo el título del mejor corto de la generación. Ganaría boletos para el Vive Latino 2011 en su edición sabatina, el domingo los compraríamos y tendría un fin de semana lleno de música y la expulsión de toda mi energía. Comienzan las vacaciones. Tengo una buena calificación y una linda relación. No se puede pedir más.

Mayo-Junio-Julio-Agosto

Comienza un nuevo trimestre. Después de los traumas de cine, televisión es el consuelo. Nuevamente hago cambio de grupo. Me habían tocado con mis antiguos compañeros de equipo de cine, así que busque permuta y me cambie con uno de los profesores más contrastantes que haya conocido. Me toca un muy buen grupo, estoy con mis mejores amigos de la carrera y con compañeros alivianados. Mi relación va viento en popa y ruego porque no se termine. Todos esos meses serían testigo del clímax y de la declinación de mi relación.
En mayo cumplía 21, el festejo de mi cumpleaños fue uno de los días más bonitos de mi vida.Todo va bien, mi mamá me regala dinero y me compro mi ipod. Tengo todo lo que deseaba pero comienzo a atravesar por una etapa que no conocía. Comienzo a ponerme irritante y no entiendo el porque, me sentía atorada, sentía que ya no tenía más por hacer, más porque luchar. Sentí un leve estancamiento, las direcciones se habían tornado tan claras que ya no me excitaba la idea de tomarlas. Las cosas se empiezan a tornar un poco oscuras, se toma la división de sociales, participo con críticas y asistiendo a las reuniones consejo académico. Mi profesor comienza a sacar su verdadero carácter de prepotencia insufrible y el grupo apenas lo aguanta. Termina la toma de la división, se pierde la lucha y con ello comienza el declive de mi relación.
Sin embargo, comienza una nueva etapa en mi vida familiar: mi hermana se gradúa y entra a la universidad. Mi mejor amiga, mi cómplice, mi confidente ha terminado una etapa para comenzar otra. Se despide de viejos amigos y de antiguos profesores para saludar a una nueva escuela, diferentes amigos y a una vida totalmente desconocida. Se reúne conmigo en el D.F. pero no vivimos bajo el mismo techo, recién reclutada por el Politécnico, debe de vivir en el norte de la ciudad mientras yo me preservo en el sur.
Se viene el final de trimestre y se me junta todo: trabajos de investigación, peleas con mi equipo, la pérdida de mi ipod y finalmente la pérdida de la que sería, hasta el momento, la mejor relación que haya tenido. Todo vuelve a tornarse oscuro, las direcciones se vuelve difusas y con ello un sentimiento de alivio, de liberación me invade contrastado por una enorme tristeza. Jamás olvidaré esa sensación. Mi mamá, mi hermana y mis amigos buscan subirme el ánimo, las pláticas que tuve en ese momento fueron clave para entender muchas cosas, sobretodo la que tuve con mi jefe. Él había asumido el rol de padre, me alienta y me aconseja, las direcciones se aclaran y la emoción de tomarlas regresa. La Gusana Ciega saca su nuevo disco "Conejo en el sombrero" y la canción del mismo nombre me ayuda a levantarme. La liberación fue completada. No me queda más que seguir. El trimestre termina con una MB y con una comida muy amena. Inician las vacaciones largas. Necesito salir del DF para comenzar a olvidar y a sobrellevar un duelo que en un futuro se convertiría en ira pura.

Septiembre-Octubre-Noviembre- Diciembre

Inicia una etapa económicamente difícil en mi casa, no le pagan a mi mamá y mi hermana ya representa otro gasto para la familia, no me inscribo por los mismos motivos. Un sentimiento de ira y frustración me llena totalmente. Los conciertos lo alivian pero perdura. Desaparece hasta que entré nuevamente a la UAM con la condición de no inscrita y de hacer el examen de recuperación, veo que todo se soluciona y con la emoción de estar ya en área de concentración y con la expectativa de estar en los últimos trimestre comienza el décimo trimestre.
Regreso siendo otra persona. Me corto el pelo como símbolo de cambio y mis dientes ya comienzan a verse más alineados. Mi actitud también cambió, la necesidad de estar enamorada se ha ido y con ella la de tener una pareja. Comienzo a ver a los chicos con otros ojos y no como parejas en potencia.
El área promete mucho, estoy con muy buenos profesores, con excelente compañeros y me hago de un estupendo equipo de trabajo. Inicio mi servicio junto con un amigo en la UAM y conozco a nueva persona, un nuevo amigo que, he aprendido mucho de él.
Sin embargo no todas son buenas noticias, me veo envuelta en rumores y en chismes que yo no les encuentro mucho sentido y me entero de lo que sería una de mis más grandes decepciones: la infidelidad y el engaño del que fuera mi pareja. El enterarme no fue nada agradable y menos en las condiciones en la que lo hice, algo dentro de mi se quebró y comencé a pensar en demasiadas cosas, el sentimiento de aprecio se había transformado en desencanto e ira. Me hacía un millón de veces la misma pregunta y siempre obteniendo diferentes respuestas encaminadas a una sola. Me sentía mal, ahora en vez de odiar a una sola persona odiaría a dos y curiosamente no sería a mi ex pareja. Pero al paso de los días la ira se convierte en decepción y con ello la indiferencia aparece. Hablé con él y nos dijimos lo que nos teníamos que decir, quede aliviada pero la imagen ya estaba degradada. En la escuela ayudo a la organización de la visita de José Emilio Pacheco y en el día del evento, tuve el honor de conocerlo personalmente y que me firmara mi libro. Algo cautivador. Dos días maravillosos las jornadas de periodismo y literatura "Fernando Benítez" comida gratis y con una compañía sin igual. Transcurre el trimestre y el hábito de la lectura vuelve, ahora leo y leo y me encanta leer. Asisto a la marcha de las calaveras encabezada por la dinastía Jodorowsky y la verdad ha sido de las experiencias más mágicas de mi vida.
Asimismo inicio con el seminario "Periodismo político", con la conferencias de Virgilio Caballero, de Humberto Musacchio y de Perlas Gómez me quede maravillada y con más ganas de dedicarme al bello oficio del periodismo.
También asisto lo que para mí serían los conciertos del año: el metropolitan y el lunario de La Gusana Ciega, excelente eventos a mi parecer, tocando el que sería mi disco por excelencia: Conejo en el sombrero.
Y para cerrar el año, conozco a un chico que se convertiría en una especie de catarsis y me haría ver otra perspectiva de mi realidad.

Así finaliza mi 2011, con todas estas experiencias y vivencias cerrando el año con broche de oro.
Pero sucedió una cosa más, algo que jamás espere que sucediera y que hizo que se cerraran ciertos ciclos, que heridas por fin cicatrizaran correctamente y que un rencor que resistía a irse por fin lo hizo y el hecho que desencadeno todo esto fue el haberme conciliado con mi papá.

Espero que este nuevo año este lleno de vivencias y nuevas experiencias pero sobre todo de nuevos aprendizajes...









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