martes, 17 de mayo de 2011

Y esta semana...

Columna

Nada es verdad, Nada es mentira…

Y esta semana…

Esta semana comenzó con acontecimientos que sacudieron al mundo entero o al menos a nuestro país, sucedió que al fin las izquierdas se pudieron encontrar (después que no se podía ver ni en pintura) para apoyar a Alejandro Encinas para la gubernatura del Estado de México, así es AMLO, Ebrard, Cárdenas y Zambrano en un mismo lugar ¿Quién lo diría después de tantos intentos fallidos?

Y es que tal parece el renovado PRI se ha convertido en un adversario a vencer, pues no importa como sea, el punto es desbancarlo y una prueba de esto fueron las múltiples alianzas con el PAN en las elecciones del 2010, unas quedaron como intentos fallidos y otras como victorias indiscutibles, sin embargo cabe señalar que los estados ganadores, Puebla y Oaxaca, sus anteriores gobernadores priistas fueron toda una “joyita”.

Pero bueno algo positivo de esa reunión se tenía que sacar y fue precisamente eso, el evitar nuevamente esta aberración de mezclar agua con aceite, izquierda con derecha, pues no siempre el fin justifica los medios.

Sin embargo, otra noticia que tiene consternado al mundo fue el caso de Strauss- Kahn, el director del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien fue acusado de abuso sexual de una recamarera en un hotel en Nueva York, la noticia ha sido equivalente a cuando se destapó el caso Kalimba en México, ambos violadores, ambos personas poderosas y finalmente ambas noticias que tiene mucho que dar, pues se pone al salvador del mundo y a un cantante famoso en una situación incómoda.

Pero yo me pregunto que si cae el salvador, el rementor de las naciones, el hombre que decide la suerte de muchas patrioas, entonces como diría el chapulín colorado “¿Quién podrá defendernos?”.

La verdad no me imagino en que donde terminará esto (o si lo sé pero viviré con mi negación), lo que sé es que después de la tormenta vendrá la calma y todo volverá a ser como antes, como si nada hubiera pasado, pero pues así es esto de los abarrotes.

Sin embargo no todo son tan malas noticias, pues al menos para la afición universitaria al ver pasar al pumas a finales ha sido una luz en la penumbra, aunque se enfrentará contra el Morelia y de ahí se definirá todo, en las universidades del DF se respira un poco de tranquilidad un tanto ficticia, pero al menos existe una buena razón para continuar viviendo en este mundo cada vez más perturbado.

lunes, 30 de agosto de 2010

ITLA Fest 2010

ITLA Fest 2010




La tarde cae y son alrededor de las 4 p.m. cuando arribo a las instalaciones de la feria de la Ciudad de Pachuca, Hidalgo; en dónde se concentran chavos de diferentes edades y estilos, desde chicos universtarios "fresas" hasta chavitos de secundaria "rockers" los cuáles se reúnen por un sólo objetivo: disfrutar una tarde-noche de mucho Rock and roll, pues se celebra el 18 aniversario del Instituto Tecnológico Latinoamericano (ITLA).

La música empieza a sonar alrededor de las 4:45 p.m. cuando sale la primera banda: Dirty Karma, banda proveniente de la Ciudad de México y líderada por el ex guitarrista de LeBarón Mauricio García, interepretando rolas como "Tiempo", "Amatlán" y "Entre sueño" con un público que aún no calentaba garganta y que seguía acomodándose.



Terminando su intervención siguió Rey Pila, el proyecto como solista de Diego Solórzano, ex lider y vocalista del grupo Los Dynamite, con una mezcla rock electrónico puso a calentar un poquitin los ánimos del público interpretando rolas como "No. 114" y "No longer fun". Terminando su actuación bajó del escenario para tener contacto directo con el público.



Los siguientes en tocar fueron los chilangos de Bengala, quienes intepretaron sus éxitos como "Carretera", "Miente", "Cárcel" y una nueva rola que formará parte de su nuevo material discográfico, los ánimos ya subidos más de tono, los chicos de Bengala se despiden agradeciendo que les hayan permitido tocar una rola más, después de tres años de su última aparición en la Ciudad.



Comienza a oscurecer y esto marca la intervención de Los Bunkers, provenientes de Concepción, Chile; estos chiquillos marcan realmente el inicio de la velada, tocando sus éxitos como "Mientele", "Una nube cuelga sobre mí" y "Ven aquí" con un público que los exclamaba desesperadamente después de tres años de ausencia del escenario hidalguense; los Bunkers se despiden agradeciendo el apoyo del público y dejando a los presentes con un buen sabor de boca.



La puesta de sol se ve y una línea de luz se logra distinguir, tocando el turno de kinky de aparecer en el escenario, extasiando a los presentes interpretando rolas como "Coqueta", "Más" y "¿A dónde van los muertos?" logrando que el público brinque y baile a más no poder, consiguiendo así la intervención que más hizo vibrar, agradeciendo una y otra vez por el caluroso recibimiento, siendo la única banda que ha sido constante en el festival.



En el cielo se empiezan a notar la estrellas cuando hce su gran aparición la banda más esperada del festival: Molotov, con su peculiares canciones y su sentido del humor bastante ácido hicieron de su intervención la mejor de la noche, tocando rolas como "Chinga tu madre", "Gimme the power" y "Puto" llevaron a cientos de jovencitos a bailar, a cantar y a mentarle la madre a quienes pudieran, despidiendose con la sorpresa se subir al escenario a chicas asitentes al ritmo de "Rastamandita".



Y para finalizar la velada hace su entrada triunfal La Maldita Vencindad, la cual se caracteriza de hacer intervenciones únicas en su especie y tan llenas de vida, interpretando éxitos como "Kumbala" y "Pachuco" cerraron esa inolvidable noche con broche de oro.

viernes, 23 de julio de 2010

Columna: Nada es verdad, nada es mentira...

¿Es justa la justicia?

Por Miroslava Callejas


En verdad ¿es justa la justicia?, es la magistral pregunta que se planteó el Maestro Eduardo Galeano en un artículo que escribió para "La Jornada" el año pasado, sin embargo sigue tan vigente como si se hubiese escrito ayer.

Y es que en nuestro país pasan escenarios que se contradicen, uno tras otro, reiterando la pregunta. Vemos a una Suprema Corte dictar la libertad de los doce presos políticos de San Salvador Atenco a la par que dice que es totalmente constritucional la extinción de la compañía de "luz y Fuerza del Centro" que dejó en la calle a más de 44 mil trabajadores, entonces ¿en verdad en justa nuestro sistema de justicia?

Además que salieron con el chistesito que se reducirán las pensiones a jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pretendiendo que un pensionado reciba al mes lo que ellos ganan en día y medio.
Y vuelvo a reiterar ¿En dónde rayos se metió la justicia en México?

Nadie tiene una respuesta exacta a esa pregunta, pues vagabundea de un lado a otro acompañada de su gemela: la igualdad. Ambas juegan a las escondidillas es un país en dónde todo esta "patas pa´rriba".

Como comprender el significado de justicia cuando ni siquiera en nustras propias aficiones la ejercemos, pues después de ver al tricolor eliminado de los octavos de final, adoptamos la camiseta de la "Madre Tierra", festejamos la coronación de España como nuevo campeón del mundo como si fuera nuestra, dejando de lado todas las atrocidades que hicieron en México a su llegada hace 500 años.

Asimismo la justicia se ausentó cuando vimos llegar a nuestra selección fémina a cuartos de final en el mundial femenil sub 20 en Alemania en un estadio totalmente vacío; no hubo gritos, no hubo porras, no hubo celebración alguna en el Ángel, no hubo inmutación alguna por parte de los amantes del futbol y es que olvide una pequeña diferencia entre ambas selecciones: una es de hombres estrellas y otra es de mujeres que apenas florecen del capullo, nuevamente nuestra amiga la justicia se sumerge y deja olvidada a la cuadrilla de chicas que están haciendo historia.

Pero no importa, la justicia sigue ahí con su balanza que se inclina más de un lado que del otro, con su vendaje caído que denota las diferencias de género y clase, con su espada caída y cansada de obligarse a sostenerse, ya no puede más, simplemente se pregunta ¿En verdad soy tan justa?

miércoles, 14 de julio de 2010

Un capítulo de mi vida se cierra

A Israel

Un capítulo de mi vida ha concluido, he escrito la última línea y le coloqué punto final a este complejo y frágil apartado.

Alegrías, éxtasis, erotismo y buenos momentos se contrastan con una serie de desencantos y revelaciones que en cierto momento fueron crueles, verdades dolorosas y preguntas que sus respuestas no son las que se buscaban o mejor dicho, las que no se querían escuchar.

Este capítulo ha sido entintada de todos los colores, desde el rosa más intenso hasta el gris más oscuro, la ficción superaba la realidad y ésta a su vez era la que se encargaba de desengañar a sus protagonistas.

Los pensamientos fallaban cuando se impregnaban de aquel olor, cuando se llenaban de aquella mirada que ese par de ojos color miel proporcionaban, esa mirada que lo decía todo pero a la vez no decía nada, no se sentía frío, las penas se iban, la realidad se congelaba y la ficción se imponía.

Y es que no es sencillo plasmar en unas cuantas líneas lo que se vive en un instante. El sabor de cada beso, la sensación de cada caricia, la electrificación de los sentidos, la ternura y la pasión conjugados en una sola piel, la locura cometida y la sosegada complicidad dejan huella en cada palabra y en cada acto que se pronuncia.

Una combinación de un café cortado y un té para hay tres se enlaza con la existencia de una Ángela y un Fermín, una columna dedicada, un amor imposible y un suave recuerdo que se hace acompañar por la melancolía y la humedad de los ojos envueltos en lágrimas. La nostalgia se hace presente en un té en el cual se entremezclan las confesiones de amor, decepción y verdad que duelen, los desencantos se hacen presentes y dejan un amargo sabor de boca.

Los sentimientos de apego y la cobardía también se hacen presentes, el volver a cometer el mismo error y alimentar el círculo vicioso que ha envuelto a los protagonistas parece fatal, se vuelve tormentoso y hasta cierto punto parece ser imposible salir de él…
Sin embargo el final se aproxima, cada paso que se da parece alejarse más del comienzo y acercarse al desenlace; la despedida se hace inminente, la negación se hace presente y los lazos parecen romperse, no queda más que decir lo que realmente se siente.

Un dulce final parece el perfecto cierre, que contraste con lo agridulce de esta historia, en donde dos nombres, dos vidas, dos visiones se encuentran y se desconocen, en donde se quiere y se desencanta, donde se cambia y se permanece, donde se renuncia y se ama.

Un abrazo y un beso parecen conjugar todo lo vivido, las últimas palabras se han pronunciado y un inminente adiós se impone, la tristeza se respira en el aire y la nostalgia envuelve el ambiente.

El final ha llegado, las almas que llegaron a ser una se vuelven a dividir en dos, la piel duele, los labios se sellan y la mente se confunde... el consuelo que queda es decir que “El final es sólo el comienzo”.

jueves, 8 de julio de 2010

Los Cómplices del presidente


Los cómplices del presidente
Anabel Hernández

Resumen
La cadena de complicidad de Felipe Calderón con Juan Camilo Mouriño y Genaro García Luna le ha salido muy cara al país. La ineficacia, corrupción y cinismo de ambos impiden que el país avance, impiden que pueda haber una reconciliación, impiden que el ejército, Procuraduría General de la República y la Secretaría de Seguridad Pública trabajen de manera coordinada. Felipe Calderón tiene un solo camino: dejar de gobernar para sus cómplices y comenzar a gobernar para todos.
Con estas líneas la periodista Anabel Hernández da punto final a su libro “Los cómplices del presidente”, el cual muestra la otra cara de los dos brazos derechos y las principales piezas de ajedrez en la administración del panista Felipe Calderón Hinojosa: el fallecido secretario de gobernación Juan Camilo Mouriño y el secretario de Seguridad Pública Genaro García Luna.
El libro relata minuciosamente como es la vida y obra de ambos secretarios, descubriendo conforme avanza la lectura, la peligrosa telaraña de corrupción en la cual los dos se desenvuelven con toda naturalidad.
El primer apartado del libro se dedica exclusivamente a la vida de Juan Camilo Mouriño, el cual nace en Madrid, España; el tercer hijo de un matrimonio conformado por un español y una mexicana, por voluntad del actual ocupante de la residencia presidencial llegó a uno de los puestos más relevantes de la política mexicana, sin más mérito que ser del mismo partido y amigo subordinado, pues inclusive su familia sabía su mediocridad para los negocios y su incompetencia ante los asuntos políticos, sin embargo se necesitaba a alguien dentro de este ámbito para actuar libremente.
Su padre aprendió la manera de hacer negocios en México, bajo las costumbres implantadas durante el largo régimen priísta, obteniendo así contratos de la paraestatal Petróleos Mexicanos para el transporte de combustibles y concesiones para operar gasolineras, cuya franquicia anhelan muchos mexicanos. La fórmula utilizada fue la entrega de dinero para obtener los contratos y las concesiones para la franquicia de Pemex. El lugar, el estado de Campeche, a donde llegó con casi nada y ahora él y su familia tienen mucho: poder, dinero, relaciones, casi todo.
Uno de las cosas que más llama la atención del libro es que en un capitulo completo, la autora describe el supuesto secuestro que Juan Camilo Mouriño sufrió en el año de 1996 a manos de “enemigos” de la familia, durando un mes en cautiverio. Este secuestro según investigaciones fue un ajuste de cuentas en contra del padre de Juan Camilo y éste fue privado de su libertad cuando sólo contaba con 25 años, en Campeche. A la fecha han salido a la luz varias grabaciones que formaron parte de las investigaciones de dicho secuestro y en donde narra parte de su vida.
En el libro narra con detalle como sucedió su secuestro, narra como una camioneta blanca lo estuvo vigilando durante ese día, lo sorprendente es que se trataba de una camioneta de la policía judicial. Juan Camilo fue secuestrado en el propio jardín de su casa. Recuerda a una persona vestida de negro con pasamontañas negro y un arma en la mano, amenazante. El joven Mouriño narra haber soltado su teléfono celular y aún creyendo que es un asalto les dice no traer efectivo en cima. Es vendado del rostro y esposado con esas típicas esposas policiales.
Asimismo, el libro avanza y también se desenmascara el porqué Felipe Calderón decide encomendar se campaña a Mouriño y no a alguien de sus viejos amigos y miembros de su equipo.
Terminando el apartado de Mouriño se deja ver qué clase de persona y qué tipo de político era el secretario de gobernación.
De igual manera el otro apartado se dedica plenamente al otro protagonista de la historia Genaro García Luna el cual mediante una carrera que inicia en los niveles inferiores de lo que ahora es el Centro Investigación para la Seguridad Nacional (Cisen), pasa por varias dependencias encargadas de la seguridad pública y la investigación para la procuración de justicia, llega al más alto puesto para la prevención del delito y la seguridad pública. Su historia, relatada por la autora, es un compendio de complicidades con otros personajes que poco han aportado a la mejoría de la deteriorada situación de la seguridad y sí mucho al incremento del crimen, asimismo se le vincula con el crimen organizado entre ellos narcotraficantes y secuestradores.
De su biografía como personaje político se puede concluir que es discípulo de los más nefastos personajes encargados de los asuntos de seguridad en los tiempos de los gobiernos priístas como el de Luís Echeverría Álvarez, ex presidente de México, por lo que no se percibe ningún cambio en ese aspecto de la vida pública y sí un agravamiento de la situación.

También la autora advierte lo grave que puede ser que en aras de contar con información sistemática para la seguridad, se otorguen más contratos de servicios al monopolio de las telecomunicaciones de Carlos Slim, ya que uno de sus personeros es parte del equipo inmediato del actual secretario de seguridad pública.
García Luna encabeza uno de los temas más difíciles de México: el tema de la seguridad y en sus manos se encuentra este delicado asunto. Sin embargo esta cuestión se encuentra en una encrucijada porque los responsables de brindarla están comprometidos con intereses ajenos al interés público, colocando como prioridad los suyos propios.
Y faltan más líneas por escribir en el caso de García Luna, ya que sigue vigente en el puesto y siguiendo con su “lucha con el narcotráfico”, creando la ilusión que se combate cuando realmente se siguen los pasos de un círculo vicioso alimentado por la corrupción y la impunidad.
¿Cómo podemos esperar que México se limpie de estos males cuando en la punta de la pirámide viven y se alimentan?
¿Qué tipo de gobierno podemos esperar cuando estás piezas de ajedrez tienen controlado el tablero completo y al jugador mismo?
Son preguntas las cuales la autora plantea para invitar al lector a hacer una reflexión acerca de la realidad que tanto nos pesa.


Fuentes consultadas

En este libro Anabel Hernández utiliza muchas fuentes como documentos y testimonios que le ayudan a fortalecer su investigación.
Los documentos consisten en: declaraciones patrimoniales, escrituras, constancias, cartas, los presupuestos de egresos de la federación, amparos, declaraciones ministeriales de distintos políticos y familiares próximos a Juan Camilo Mouriño (ex secretario de gobernación) así como las listas de franquicias pertenecientes a la familia Mouriño y próximos de Genaro García Luna (actual secretario de Seguridad Pública de la actual administración Calderonista), órdenes de aprehensión, recibos de ingresos, documentos de adscripciones y una tabla con la descripción de cada uno de los allegados de García Luna.
Asimismo otra fuente muy socorrida por la autora son los testimonios, en este caso entrevistó a políticos que vieron el crecimiento de Juan Camilo Mouriño en la escena política, también entrevistó a gente allegada como amigos e inclusive ex trabajadores de sus empresas (solo en el caso de Mouriño) tanto de él como de Genaro García Luna.
De igual manera el libro cuenta con un apartado en la parte de en medio, la cual trae ocho páginas a color en las cuales se ilustran fotografías de los tres protagonistas del libro: Felipe Calderón Hinojosa, Juan Camilo Mouriño y Genaro García Luna; junto con varios de sus colaboradores más cercanos, también trae fotos de las propiedades de Mouriño en Campeche y de los lugares que suele frecuentar.

Biografía AnabelHernández Nace en la Ciudad de México en 1972. En 1993 egresa de la Universidad del Valle de México, de la carrera Ciencias de la Comunicación. Entra como reportera al periódico Reforma y al mismo tiempo se hace responsable de resúmenes de noticias y titulares en el grupo Radiofórmula. Inició su trabajo como periodista de denuncia en la calle, de casa en casa, emprendiendo su labor de atender las necesidades de la gente y sus colonias. La motivación para continuar con su responsabilidad periodística surgió con el reportaje sobre un hombre de clase humilde que se transportaba en bicicleta, y fue arroyado por un automovilista que transitaba en sentido contrario. Luego del reportaje, el hombre recibió ayuda de diversas asociaciones. En 1996. Terminó su trabajo en el periódico Reforma. En 2000 entró a colaborar al periódico Milenio. En 2001 Dirigió su trabajo de periodismo en contra de la corrupción, especialmente por parte de los políticos, mostrando públicamente todos los resultados obtenidos. En 2002 ganó el Premio Nacional de Periodismo titulado “El Toallagate”, por su investigación sobre el alto costo de las toallas compradas para Los Pinos, durante el segundo año del gobierno de Vicente Fox en ese mismo año. Finalizó su labor en el periódico Milenio. Reportera en asuntos especiales del periódico El Universal.
En 2003 recibe un reconocimiento internacional de la UNICEF por la serie de reportajes que revelaron las redes de esclavitud y explotación sexual de niñas mexicanas en San Diego, California. En 2004 colaboró en La Revista, publicación semanal de El Universal.
En 2006 publica el libro Fin de fiesta en Los Pinos, el cual revela situaciones de la familia Fox, referentes a la protección del narcotráfico por parte de familiares y de la primera dama.
En 2007 revela el contenido de su libro La familia presidencial. El gobierno del cambio bajo sospecha de corrupción, afirmando que Vicente Fox era una persona corrupta, debido a su enriquecimiento de bienes y propiedades de manera secreta durante su gobierno.
En 2008 denuncia en el libro Que el Presidente frene la represión, la revelación del comisario general Javier Herrera Valles sobre las irregularidades cometidas por parte del Secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna y su equipo, donde se ha dado el seguimiento a las amenazas y a la persecución en contra del comisario, en ese mismo año publica el libro Los cómplices del presidente. En 2009 se pide la protección cautelosa para la periodista y sus familiares. Actualmente colabora en Reporte Índigo, siendo la corrupción su principal tema a comunicar. Uno de sus sueños es hacer una escuela de periodismo de investigación en México.


Opinión

En este libro, la autora denuncia los diferentes actos de corrupción que se desarrollan desde la misma cópula presidencial, en la cual dos de los hombres más cercanos al presidente se ven involucrados.
El ex secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño y el secretario de Seguridad Pública Genaro García Luna son protagonistas de una serie de escándalos que ponen en duda su veracidad y su reputación, se ven implicados en distintas situaciones en las cuales la impunidad aparece como su principal fuente de energía.
Ambos tienen un historial negro la cual la autora aborda de una manera veraz e irónica en una lectura fluida y sin problemas, explica con lujo de detalle cómo fue y es la vida de estos dos siniestros personajes y como es que son tan importantes en la toma de decisiones del presidente Felipe Calderón.
Explica implacablemente como es la situación social y política la cual envuelve a ambos secretarios, sus turbios negocios en caso de Mouriño y los nexos con el crimen organizados de García Luna.
Sin embargo la autora no hace estás acusaciones al aire, pues en el libro presenta documentos y testimonios que refuerzan la investigación y las denuncias que se hace en el libro.
En mi particular punto de vista, me pareció un libro bastante interesante, sencillo y fluido, que enmascara toda la red de corrupción, tráfico de influencias, lavado de dinero, entre otras muchas cosas que se desarrollan día con día directamente desde los pinos, donde la impunidad reina y nadie se atreve a cuestionar.
La estructura del libro me pareció muy buena, pues empieza con los comienzos de cada uno, sus trayectorias en la vida política y como se logran colocar como las manos derechas del presidente, va desde lo particular hasta lo general.
Las fuentes son lo más importante en este libro, pues se presentan copias de declaraciones patrimoniales, cartas, denuncias, entre muchos documentos que dejan relucir y cuestionan la reputación de los protagonistas.
Aunque uno de ellos falleció en 2008, meses después de que Anabel Hernández le puso punto final a esta reveladora obra, deja un legado de corrupción y tráfico de influencias y pasa de ser victimario a víctima, además que se va sin rendirle cuentas claras al pueblo mexicano.
Sin embargo queda el otro brazo derecho: García Luna, el cual ha mostrado su ineptitud e ineficiencia en la supuesta lucha con el narcotráfico, con el cual al parecer está fuertemente vinculado.
Este libro de denuncia me parece una verdadero acto de valentía, ya que estando en un país en donde la agresión contra periodistas está a la orden del día, la autora se mete ni más ni menos con la cópula de la presidencia, lo investiga y denuncia todo lo que sucede ahí, realmente el libro me parece muy bueno y rindo honor a la autora por arriesgarse tanto solamente para ejercer la verdadera esencia del oficio de periodista: la de informar.


Fuentes Consultadas
http://www.udem.edu.mx/XStatic/udem/docs/editor/Hernandez,%20Anabel.pdf

¿Cómo fue que no recuerdo?


Gracias a todos aquellos amigos que me ayudaron con sus testimonios y sus relatos, gracias por la confianza que me depositaron y por las buenas charlas que de este tema salió.


¿Cómo fue que no recuerdo?


¿Cómo fue?, los recuerdos llegan a mí como si fuesen un montón de polillas alborotándose en una lámpara, llegan y con ello las sensaciones que la acompañan, no puedo evitar este escalofrío que recorre cada rincón de mi cuerpo, el sólo pensar en aquel momento, en aquel instante simplemente me orilla a sentir aquellos soplos sobre la piel.

Antes de ese momento, mi vida era diferente, solo me bastaba un golpe en la sangre para vivir, solo necesitaba un toque de adrenalina para poder sobrellevar los problemas que se me presentarán, solo necesitaba refugiarme en mi mundo y sumergirme en libros, cuentos y demás fantasías; simplemente necesitaba ser yo para vivir, un chico de 18 años no se mete en problemas y menos un chico como yo, solo quiero vivir y nada más.

Pero ¿qué más puede necesitar un chico como yo teniéndolo todo en la vida? Tengo una familia perfecta: mi padre empresario y mi madre una virtuosa ama de casa, hermanos ninguno, soy el primer y el único hijo; tengo una hermosa casa en un acomodado lugar en el Distrito Federal y soy un buen estudiante por excelencia, tengo suficientes amigos para pasarla y mi diversión es la lectura, un poco de bicicleta de montaña y claro un poco de salidas a parques y bosques no le caen mal a nadie.

Esto era vida y nunca pensé que la aparición de ella en mi vida llegaría acompañada de una serie de acontecimientos que me obligarían a ver desde otro cristal mi vida, nunca me pasó por la cabeza que algo así me sucedería, nunca lo pensé.

El comienzo de todo esto no lo recuerdo muy bien, sólo recuerdo que haber conocido a aquella persona me marcaría la vida y es que ella, Mirna, era una chica totalmente distinta a mí, con sueños e ilusiones muy diferentes y con un carácter que se contraponía al mío, tenía muchas cosas que odiaba pero a la vez tenía muchas otras las cuales me encantaban, poseía una belleza que sólo a mi me hipnotizaba y a otros simplemente les agradaba, una tez morena, cabello negro que le llegaba hasta los hombros, de estatura media con una sonrisa que dejaba ver sus dientes blancos, pero esto no era lo que más me gustaba de ella, lo que sencillamente quería y admiraba era ese par de ojos de color miel y esa mirada que lo decía todo pero a la vez nada, si me decían qué es lo que más te gusta de Mirna siempre contestaba “Sus ojos es lo mejor que posee porque de ahí en fuera nada” y esto tenía un poco de verdad, pues sus actitudes me molestaban, era demasiado habladora y en mi opinión no era muy brillante, tampoco le interesaba lo que pasara con el resto del mundo mientras ella estuviera bien, era demasiado sociable y todo el mundo la conocía, a veces me molestaba eso porque siempre llegaba tarde a los lugares, ya saben el tiempo es lo más importante y un hombre como yo no tiene tiempo para esas cosas, pero finalmente me parecía un chica demasiado rara, siempre quería hacer cosas fuera de lo normal y no sé yo estaba muy acostumbrado a lo “normal”.

Ella cambió mi vida, a pesar que no sentía nada más por ella que un deseo que jamás había sentido, me gustaba pero a la vez no, era una contradicción a la cual nunca le di respuesta.

La conocí en la escuela, si no mal lo recuerdo, la primera vez que la vi me interesó, un aire de misterio la rodeaba y no sé a mí me gusta lo misterioso, pienso que es más interesante “quitarle” lo misterioso a alguien que lo serio, tenía ganas de hablarle pero las relaciones humanas para mí nunca fueron buenas, siempre me preguntaba cómo es que Alejandra y Yasser habían entablado una relación de amistad conmigo si yo era reservado y apartado.

No le hable por cerca de un mes, simplemente la observaba, siempre la veía retraída y cuando la profesora preguntaba algo, siempre respondía con alguna estupidez y los compañeros se empezaban a reír, todos excepto yo, no le encontraba gracia alguna celebrar lo distraída y hasta mi punto de vista lo estúpida que era, yo estaba totalmente en desacuerdo con eso.

Un día, estando afuera del salón me dirigió un saludo yo respondí receloso, me empezó a preguntar muchas cosas que para mí son banales y sin ninguna aportación importante, sin embargo le miré aquellos ojos que me indujeron un shock inmediato, creo que ni dormir bajo la tierra me provocaba tanto que admirar ese par de astros miel, además que tenía una mirada muy particular, yo sabía de antemano que los ojos de color eran un defecto genético y que eran la cosa más inexpresiva del mundo, sin embargo ella era la excepción a la regla, su mirada me lo decía todo y a la vez nada.
A partir de ese día ya no sería el mismo, sentía un vacío extraño en el estómago cuando la veía pasar, el tan sólo acercarme a ella me producía que me temblara el cuerpo completo, su olor me emocionaba y esos ojos aparecían en todo el tiempo en mi mente, en mis sueños, en todo.

Poco a poco me fui ganando su confianza, aunque no era cosa del otro mundo, era una chica simple y muy abierta, me platicaba cosas que yo jamás había experimentado, me platicaba que le encantaba salir con varios chicos, le gustaba que la besarán y que la tocarán en lugares que solo se reservan a aquellos que son “novios” o “maridos”; a ella no le importaba el título que tenía el chico con el que estaba, sencillamente le excitaba ver como ellos se deleitaban con su simple presencia y con la calidez de su formado cuerpo, le encantaba saberse en los pensamientos de aquellos chicos y que formaba parte importante en sus sueños, pues solía decirme “No sabes que lo mejor para una chica es saberse presente en los pensamientos de un hombre, además pienso que no se puede ser amigo de una mujer si se puede ser su amante ¿no lo crees así?”
Aquello me hacía reflexionar más que nunca, pues me di cuenta que jamás había tocado a una chica, había besado uno que otra pero nada más, no había sentido la sensación de tibieza de la piel de una mujer, ni tampoco había tocado los lugares “prohibidos” que ella tanto me decía y eso me estaba empezando a preocupar.

Un día salimos, me parecía demasiado emocionante salir con una chica, aunque no era la que yo esperaba, pues me seguía desesperando con su idiotez que tanto detestaba, pues le platicaba de Borges, Paz, García Márquez, Kafka, inclusive le había hablado de Capote y su sangre fría, pero ella siempre me contestaba con una risita que me decía que no tenía ni la menor idea de quién demonios estaba yo hablando; en cambio ella me platicaba sus actualizaciones en el facebook, los miles de amigos que tenía en todas partes del mundo, sus salidas a conciertos, cafés, bares y el eterno amor que le había prometido a su príncipe azul, que según ella, llegaría algún día y que mientras tanto se divertía con los sapos que estaban a su alrededor; en lo personal me parecía de lo más infantil y lo más superficial del mundo.

Seguía en mi teoría que esa mujer no tenía nada en común conmigo, yo quería tener un hijo y quería ser papá soltero, no quería casarme ni nada porque el amor para mí era una reacción bio-neurológica que solo hacía más estúpidas a las personas; en cambio ella ni siquiera tener hijos, pensaba que era una réplica ególatra de uno mismo y que solo traían problemas, ella simplemente quería follarse al que quisiera y no pasar a más.

Después de esa discusión, también me llegó a la mente que yo seguía siendo virgen y la mayoría de la gente de mi entorno ya no lo era, todos ya habían experimentado el haberse cogido a alguien y yo empezaba a sentir un deseo extraño por esa chica, esa sensación de acariciarla y despojarla poco a poco de su ropa hasta dejarla totalmente desnuda, de tan solo imaginármelo algo raro sucedió entre mis piernas, sentí una sensación de bienestar que se podría confundir con el placer, pero no lo es, jamás había sentido tal magnificencia de sensación y no sería la última vez que lo sentiría.

El recuerdo adecuado ha llegado a mi mente, recuerdo con lujo de detalle lo que paso aquella calurosa tarde en mi recámara, nos encontrábamos en la sala de mi casa platicando, era la primera chica que invitaba a mi casa, ya ni Alejandra mi mejor amiga, había disfrutado de estar ahí.

Estábamos los dos sentados en el sillón y estábamos solos, le platicaba acerca de mis planes a futuro, ser un médico reconocido y especializarme en oncología, de repente su mano acarició mi entre pierna, sentí un escalofrío en la espalda y sentí un impulso por dirigirme a sus labios, la comencé a besar con una desesperación que me aplastaba el pecho, de repente mis manos se dirigían por medio de otro impulso de su cara a otras partes de su cuerpo, empecé a tocarle los pechos, el estómago, el vientre y finalmente las piernas, las cuales las toque totalmente desnudas, pues llevaba un falda que me permitía el libre acceso a éstas, poco a poco metía las manos a sus piernas, no podía parar sentía una sed que no conocía, cuando sentí haber llegado a mi destino, empecé a bajar poco a poco la panty y sentí de repente una humedad viscosa que causó un sensación de placer en mi extraordinaria, empecé a tocarla como si fuera una delicada rosa abierta, de repente escuche los latidos de mi corazón, una sensación que no puedo describir me embriagaba, solo sentí la tracción de agarrarla de la mano y llevarla directamente a mi cuarto, entrando recuerdo que la abracé y comencé a besarla con la misma desesperación que lo hice al comenzar, ella reaccionaba de forma que no pensé lo haría, comenzó por acariciarme y tocarme en todo el cuerpo y yo seguía en un trance en el cual solo me dejaba llevar, esa sensaciones eran únicas en su especie, empecé a quitarle la blusa y a bajarle la falda hasta que se quedara solo con su ropa íntima, ella hacía lo mismo conmigo pero con la diferencia que quede totalmente expuesto y vi como mi sexo estaba totalmente erecto, estaba desconcertado pero el placer me invadía y quería solamente hacerlo; prontamente despoje de la poca ropa que le quedaba a Mirna y la empuje despacio hacia la cama, me coloque arriba de ella y de repente el miedo me paralizó, me pasó por la cabeza muchas cuestiones ¿la podría satisfacer del todo? ¿Tendría la capacidad de controlar mi cuerpo? ¿Y si eyaculo antes de tiempo? Además no sabía cómo penetrarla, pero la solución llegó rápido, ella me guió con su mano, me introdujo dentro de ella, ese momento no lo cambiaría por ningún otro, fue un éxtasis total, sentí un calor húmedo que me ahogaba, era su piel la que me hacía sentir ese infierno, los besos y las caricias estaban totalmente fuera de control, de repente sentí deseo de amamantar sus pechos que eran redondos y de un buen tamaño, acerque mi boca poco a poco a sus pezones y comencé a succionar simplemente escuchaba un jadeo de ella y yo sentía una satisfacción enorme.

Comencé a hacer empujones dentro de ella, cada vez era más rápido y escuchaba gemidos que para mi eran un himno, un aliento de que lo estaba haciendo bien, cada vez eran más y más fuertes, yo escuchaba los latidos de mi corazón y a la par tenía sensaciones que me hacían experimentar un placer inimaginable y de repente sentí que expulse algo de mi cuerpo, fue la separación de cuerpo y mente, era como morir por un instante, perdí todo el control sobre mí, y sentí a mi compañera feliz, pues me miró con ese par de ámbares que tiene por ojos que me lo dijeron todo, no lo podía creer acababa de perder mi virginidad y tener mi primer encuentro sexual….
Después de eso, no volvimos a tocar el tema, seguíamos llevándonos bien, yo estaba preocupado porque no nos habíamos cuidado y pues se qué por principio el sexo es con fines reproductivos, pero ella me quitó la inquietud dejándome en mi mochila una caja vacía de pastillas anticonceptivas de emergencia, con eso mi alma respiró tranquilamente.

Ahora me encuentro sentado aquí con mis pensamientos revueltos y acomodado entre sábanas, jamás la volví a ver y no estoy seguro de quererla ver nuevamente, simplemente ella se quedó con una parte de mí y yo con una parte de ella, además que he comprendido a la perfección las palabras que ella misma me dijo “No se es amigo de una mujer si se puede ser su amante”.

La mujer que amo se ha convertido en un fantasma y yo soy el lugar de sus apariciones

La mujer que amo se ha convertido en un fantasma y yo soy el lugar de sus apariciones.

Aquella mujer se ha convertido en parte fundamental de mi vida, en la esencia de mi ser, pero ¿cómo un hombre humilde como yo se atrevería a describir tal creación?, simplemente no existen palabras para describir su magnífica belleza: sus ojos color miel que igualan a dos gotas de ámbar que hacen que mi mundo se detenga; el olor de su piel iguala al perfume de las gardenias que me aviva mis sentidos, su monumental cuerpo me obliga a postrarme ante ella, el dormir bajo la tierra no me provoca tanto como el simple hecho de tenerla entre mis brazos, el dulce néctar de sus labios rosas en conjunto al deseo de saber que explorare su cuerpo de norte a sur, de este a oeste, me hacen palpitar.

Y es que desde que ella apareció en mi vida, todo ha cambiado para mí, todo se ha convertido en un torbellino; el amor y deseo son el ojo del huracán, el epicentro que sacude todo entre los dos.

Nos hemos fusionado en un solo cuerpo, en una sola piel, cada día que pasa siento que la necesito más que ayer; sus caricias, sus besos sencillamente me estremecen; cuando estoy con ella no existe nadie más, mi cuerpo no siente más frío, las penas se van y pierdo la cabeza cuando se inunda de aquel olor, se embriaga el pensar en el dulce tono de su voz susurrándome al oído palabras de aliento y de vez en cuando un “te quiero”.

Sin embargo he perdido la razón por ella, camino entre la delgada línea de la realidad y la ficción, que ha llevado mi ser al extremo, que no se sentir si ella no está conmigo.

Pero sé que con ella todo se reduce a ser amigos, a ser amantes, un hotel y un café, estar a su disposición sin pedir explicación alguna.

No me explico aún cómo fue que me termine enredando en una relación así y es que por ella soy capaz de iluminar las estrellas y tragarme la espadas.

Sin embargo, las condiciones en las que vive mi pasión son precarias, la amo, pero sé que ella a mi no, se que ella es de otros brazos, de otro cuerpo, de otra piel y eso me llena de celos y rabia, el hecho de saber que tengo que compartirla con otro.
La necesito, no puedo dejarla ir y es por eso prefiero pensar que ella se ha convertido en un fantasma y yo en el lugar de sus apariciones.